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Ideario del Centro

CARÁCTER PROPIO DE LOS COLEGIOS DE LAS E.E. DE LA INMACULADA NIÑA (DIVINA INFANTITA)

divina-infantitaExpresamos aquí nuestro compromiso con los valores humanos, educativos y cristianos que nos motivan en nuestro ideario de centro.

Nuestros centros educativos tratan de desarrollar en los chicos y chicas que tutelamos el derecho a la educación, el derecho a la libertad de enseñanza y el derecho a la educación cristiana.

1.- Derecho a la educación: “todos los hombres de cualquier raza, condición social y edad, tienen el derecho inalienable a una Educación que responda al propio fin, la propio carácter, al diferente sexo y acomodada a su cultura y tradiciones:

– Desarrollo de sus condiciones físicas, morales e intelectuales.
– Adquirir un sentido más perfecto de responsabilidad.
– Conseguir una verdadera libertad
– Participar en la vida social
– Adquirir capacidad de diálogo y a colaborar en el bien común, para alcanzar la madurez humana.

2.- Derecho a la libertad de enseñanza: “los padres tienen el derecho a elegir el centro que pueda darles a sus hijos la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.”

3.-Derecho a la educación cristiana: nuestros centros quieren ofrecer una propuesta educativa, válida para el hombre de hoy y para la sociedad.

Respecto del CARÁCTER PROPIO DE LOS CENTROS DE LAS ESCLAVAS DE LA INMACULADA NIÑA, tenemos como objetivo fundacional, el revivir en la Iglesia el anonadamiento de Cristo, a través de la imitación de María en el misterio de si infancia, buscando en todo la mayor gloria de Dios; dedicándonos especialmente a la niñez y la juventud, prefiriendo a los más necesitados moral, intelectual y materialmente en cualquier lugar donde la Iglesia nos llame empleando los medios más oportunos y eficaces, en actitud de adaptación permanente a las necesidades de las personas, de los lugares y de los tiempos.
“el objetivo esencial de los Colegios de las Esclavas de la Inmaculada Niña, es proporcionar a los alumnos, en colaboración con las familias, y siguiendo las directrices de la Iglesia, los medios necesarios para el desarrollo armónico de todos los valores humanos y cristianos que los conduzcan progresivamente a la madurez de la persona, ya que, como bautizados, se hagan más conscientes cada día del don de la fe, y se comprometan a la construcción de un mundo más humano y más justo, transformado por la fuerza del Evangelio.”

Los PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA EDUCACIÓN QUE PROPONEMOS son la educación como proceso permanente, inacabado y progresivo; el alumno, como propio artífice y protagonista de esta obra, potenciador de sus propias capacidades; el desarrollo armónico de todas las capacidades físicas, morales, intelectuales y culturales del mismo; que cada persona desarrolle su propio proyecto de vida creativa; que el hombre ha de ser considerado como un ser sociable, y que la principal vía de desarrollo de esta perspectiva humana es la de la comunicación con los demás; la apelación a la trascendencia, la vida y la propia existencia del ser humano; desarrollar una vida acorde al Bautismo y el Evangelio.
Para conseguirlo, fomentamos la creatividad y la iniciativa en el trabajo y en las relaciones interpersonales; acogemos a cada uno como es, sin violentar su personalidad, su carácter, sin exigir más de lo que puede dar y respetamos su ritmo natural de crecimiento; confiamos en la capacidad de reaccionar de cada alumno y de colaborar, de comprometerse con la verdad, la justicia y la libertad, la solidaridad, la amistad y la paz; así como los iniciamos, conforme avaza su edad, en una positiva y conveniente educación sexual, entre la comunidad de religiosas, la comunidad educativa y todos los equipos docentes seglares, así como contamos con la inestimable ayuda y colaboración coeducativo de los familiares de los chicos y chicas.

En definitiva, vemos la Educación de la persona que la lleva a:
– una iluminación cristiana en el compromiso de estos valores, que dé pleno sentido al crecimiento y maduración del hombre.
– Una formación cristiana conforme a las orientaciones de la Iglesia Católica.
– Un espíritu comunitario en la vivencia y la celebración de la fe.
– Una entrega y servicio desinteresado que fomente el amor y la paz.
– Una mayor capacidad de apreciar la vida, de ver lo que ella puede ofrecer, y lo que la persona puede ofrecer a la sociedad.

COMO CENTRO EDUCATIVO, ESTAMOS ABIERTOS A CUANTOS DESEEN ELEGIR EL TIPO DE EDUCACIÓN QUE OFRECEMOS.