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Proyecto Educativo

  • De dónde partimos en nuestra acción educativa.

    El amor es un lenguaje que habla al corazón, que mueve la voluntad y que invita a la razón para distinguir el bien que se le presenta.

    (M. Rosario. M.151. L.6 pp.28).
    En cuanto a Sociedad Civil

    Colaboramos con los fines que la Sociedad Civil asigna a su sistema educativo haciendo propios los principios que lo inspiran, presentes en la Constitución Española y en las Leyes vigentes:

    • 1.- La igualdad de oportunidades a una educación de calidad para todos los alumnos, en el respeto a los principios democráticos y a los derechos y libertades fundamentales.
    • 2.- La transmisión de los valores que sirven de fundamento a la libertad personal, a la responsabilidad social, a la igualdad y a la solidaridad mediante la participación en la sociedad civil.
    • 3.- La concepción activa de la educación como elemento compensador de las desigualdades personales y sociales.
    • 4.- La participación de los distintos sectores de la comunidad educativa, en el ámbito de sus correspondientes competencias y responsabilidades, como medio para la consecución de los objetivos de la educación.
    • 5.- La concepción de la educación como proceso permanente que obliga a dirigir la acción docente hacia el desarrollo de capacidades para aprender a aprender.
    • 6.- La convicción de que la creatividad, la iniciativa personal y el espíritu emprendedor de los educandos se han de fundamentar en un alto sentido de la responsabilidad y en hábitos de esfuerzo personal.
    • 7.- El fomento y la promoción de la investigación, la experimentación y la innovación educativa en el centro, junto con la flexibilidad de estructuras y organizaciones, harán posible adaptar la acción docente a las necesidades cambiantes de la sociedad y de los alumnos.
    • 8.- El reconocimiento de la función docente como factor esencial de la calidad de la educación.
    • 9.- La eficacia del centro está vinculada a la capacidad del mismo para evaluar sus diseños, su organización y el proceso de enseñanza-aprendizaje.
    En cuanto a Escuela Católica

    En cuanto escuela católica,encontramos nuestra verdadera justificación en la misión misma de la Iglesia: proclamar el mensaje evangélico y fundamos, por lo tanto, nuestra acción educativa en los siguientes principios:

    • 10.- La escuela católica es verdadero sujeto eclesial, y dirige su acción a la formación integral de la persona teniendo como modelo y fundamento a Cristo.
    • 11.- El espíritu evangélico debe manifestarse a través de un estilo cristiano de pensamiento y de vida que impregne todos los elementos del ambiente educativo.
    • 12.- El ambiente general del centro debe estar animado por el espíritu de caridad, de libertad y de justicia.
    • 13.- Los educadores, como personas y como comunidad, son los primeros responsables en crear el peculiar estilo cristiano del colegio.
    • 14.- La cultura humana y las ciencias del saber tienen su autonomía y su metodología y, por lo tanto, deben ser expuestas con objetividad. Sin embargo, el educador expone críticamente ciencia y cultura sin separarla de la fe, situando siempre en el centro de su enseñanza a la persona en su integridad.
    • 15.- El respeto a la libertad religiosa y de conciencia de los alumnos y de las familias, firmemente tuteladas por la Iglesia, no puede suponer renuncia a la libertad de proclamar el mensaje evangélico y de exponer o proponer los valores humanos de él derivados.
    Como Centro de las Esclavas de la Inmaculada Niña
    Como Centro regentado por la Congregación Esclavas de la Inmaculada Niña, nos inspiramos en el espíritu educativo de nuestros fundadores: M. Rosario Arrevillaga y P: Federico Salvador y Ramón, y de su tradición. Son, pues, fundamentos específicos de nuestr estilo educativo:
    • 16.- La persona como centro de todo aprendizaje en lo más auténtico de sí misma: posibilidad de hacerse y crecer en su interior, de valorarse por la fuerza y calidad de sus motivos y razones para vivir, y capaz, desde su libertad, de descubrir como ideal de realización humana al estilo de Jesús, el llegar a vivir y ser para los demás.(C.P.II)
    • 17.- Una entrega total de los educadores a la tarea de la educación con espíritu de: humildad profunda y alegre, disponibilidad, sencillez, gratuidad, dulzura y firmeza, conscientes de que se enseña más con el ejemplo que con la palabra. Ello supone una atención personal a cada niño y joven por encima de su rendimiento académico.
    • 18.- Un clima familiar, alegre y sencillo, animado por el amor que brota de la libertad, confianza y amistad, y se traduce en un trato personalizado y cercano de acogida, valoración y aceptación a cada uno como es, respetando el ritmo de crecimiento de cada uno (C.P II 4)
    • 19.- Una relación con Cristo como eje de la vida del colegio. El conocimiento profundo de la persona de Jesucristo, participación comunitaria en la celebración de la fe, vida sacramental, oración personal y litúrgica y amor a la Inmaculada Niña. (Dir. 132)
    • 20.- Una pedagogía hecha de cercanía y de acompañamiento, en permanente actitud de adaptación según las necesidades de las personas, lugares y tiempos (Const.6), que exige conocer y amar a aquellas personas a quienes somos enviadas (Const.59), por la cual los educandos se han de sentir atendidos, comprendidos, aceptados y valorados.
    • 21.- Los Profesores, Padres, Alumnos, Personal no docente y Entidad Titular, constituimos una Comunidad Educativa, que debe vivir unida, ilusionada y de forma responsable la gran tarea de educar y educarse, aspirando a constituirnos en comunidad educativa cristiana.(C.P II 4).
    • 22.- El empeño de integrar a los padres de los alumnos en el proceso educativo escolar, para lo cual se han de buscar espacios educativos que permitan una acción conjunta planificada.
  • Toda educación que no ponga los medios que eficazmente conduzcan al hombre a Dios, es insuficiente, pues quien aparta a la criatura de su fin, la priva de su perfección.

    -P. Federico

    Nuestro colegio propone como finalidades de su acción educativa, no solo la transmisión de conocimientos sino, sobre todo, posibilitar a los alumnos una experiencia de crecimiento integral de su persona que haga posible que los educandos, al término de su escolaridad en el centro, alcancen un nivel de maduración que concretamos según las siguientes dimensiones de la personalidad, sin perder en ningún momento la visión de conjunto:

    Dimensión cognitiva o del saber

    Todo lo que aprendas es poco, esfuérzate.

    -P. Federico L.O. pág 60, nº 27

     

    El hombre ha de conocer los saberes de las ciencias, lenguas, artes, técnicas y todo aquello que sea necesario para alcanzar la sabiduría humana.

    -M . Rosario M.389 L.14 pp.16

    • El conocimiento de uno mismo, que comienza por el conocimiento del cuerpo y sigue con el conocimiento de la propia forma de ser, de las verdaderas capacidades personales, y ha de llegar a la comprensión del propio ser como persona.
    • Conocer e interpretar el medio físico a través de las leyes y mecanismos que lo rigen, así como las técnicas de estudio, de investigación y de experimentación que le posibiliten avanzar de forma permanente en su conocimiento y adquirir un alto grado del mismo, no en comparación o competición con otros, sino en solidaridad con ellos.
    • Conocer e interpretar críticamente el medio social: los distintos mecanismos de funcionamiento, los rasgos culturales y los valores que rigen a las sociedades en los distintos contextos históricos.

     

    Del saber hacer

    No hagas mucho, sino bien lo que hagas, y para esto haya en nuestras obras paz interior y orden exterior.

    -P. Federico L.O. pág 88, nº 65

     

    De los actos pequeños se forman los grandes.

    -M. Rosario. M.483 L. 16 pp.76

    • Dominio del propio cuerpo mediante un adecuado desarrollo de la psicomotricidad y los hábitos relacionados con la salud.
    • Dominio técnico de objetos e instrumentos, especialmente de los relacionados con las nuevas tecnologías.
    • Dominio de las habilidades sociales que le permitan desenvolverse de forma fluida y creativa con los demás: asertividad, flexibilidad, adaptabilidad, comunicación, etc.
    Estética

    Que vuestro espejo sea Jesús, su dulzura, su afabilidad, miradle con frecuencia y procurad imitarle.

    -P. Federico L.O. pág 91, nº 8

     

    Todo lo que nos rodea no es más que una maravilla constante que nos está diciendo muy alto cual es la grandeza del amor de Dios.

    -M. Rosario. M.741. L.822 pp.114

    • Desarrollo del buen gusto en el cuidado equilibrado del propio cuerpo, desde una visión crítica de los estereotipos sociales y desde la aceptación básica de la propia imagen.
    • Desarrollo de la capacidad de admiración, contemplación y goce estético ante las manifestaciones naturales y humanas de contenido artístico. Desarrollo de la capacidad de creación estética.
    • Desarrollo de la capacidad de admiración, contemplación y goce estético del patrimonio histórico y cultural de la sociedad a la que se pertenece, así como de otros pueblos.
    Afectiva

    Quien se domina a sí mismo, todo lo domina, y hallará luego en el Señor celestial sabiduría.

    -P. Federico L.O. 176, nº 56

     

    La luz de Dios da un perfecto conocimiento de lo que somos.

    -M. Rosario. M.517. L.17 pp.61

    • Desarrollo de una imagen positiva de sí mismo y su propia dignidad, conducente a un adecuado nivel de autoestima desde el que el educando pueda aceptar sus limitaciones y potenciar sus capacidades.
    • Capacidad de captar la visión distorsionada que le ofrece la sociedad y desarrollar la auténtica libertad, usando las cosas y los bienes de consumo en función de necesidades reales, y superando dependencias afectivas respecto a ellos.
    • Capacidad de crear vínculos estables con los demás, de integrarse en los grupos de pertenencia, y de establecer relaciones a través de las cuales se aprenda a dar y a recibir, a dar sin recibir y a entregarse de forma comprometida.
    Social

    Formar los corazones de los niños haciendo nacer en ellos los afectos de gratitud y suavidad del alma.

    -M. Rosario. M.696. L.20 pp.103

     

    Ama, el amor todo lo vence. Aprende a ser afable; esa virtud es la flor de la caridad.

    -P. Federico. L.O. pag. 91, nº 7

    • Desarrollo del sentimiento de pertenencia a los distintos grupos con los que se está vinculado sin pérdida de la identidad ni de la autonomía personal.
    • Desarrollo de las actitudes de respeto y de cuidado responsable de los bienes comunes y del medio físico.
    • Desarrollo de las actitudes democráticas, así como de la equilibrada toma de conciencia de deberes y derechos, y la superación de prejuicios y estereotipos sociales, como base de la interacción social. Desarrollo de la capacidad de trabajar en colaboración con los demás y servir a la causa universal del ser humano.
    Ética

    Nada os intimide, ni el hambre, ni la desnudez, ni el cansancio, ni la muerte. Acostumbraos a pensar que no hay felicidad, ni gloria, ni bien mayor para los prójimos que dar la vida por salvarlos.

    -P. Federico L.O. pág 47, nº 62

     

    No es sabio el que estudia mucho, sino el que logra ser señor de sí mismo y hacerse dueño absoluto de sus pasiones y defectos.

    -M. Rosario. M.523. L. pp.83

    • Desarrollo progresivo de una conciencia moral autónoma que permita al educando llevar a cabo la incorporación personal de los valores éticos y responder ante sí mismo de los deberes que estos exigen.
    • Desarrollo de actitudes de respeto y defensa de la vida, de la dignidad de cada persona, así como de la utilización de los medios físicos con los que se interactúa en función de fines naturales.
    • Desarrollo de una conciencia clara del valor persona que permita a los alumnos sensibilizarse activamente ante toda forma de deshumanización: injusticia, discriminación, violencia, insolidaridad,… y responder ante los demás con actitudes de respeto, de justicia, de solidaridad, etc., y que les induzca, en cada caso, a comprometerse en la tarea de transformación de la sociedad contribuyendo a un mundo más fraterno y justo.
    Religiosa

    Trataremos de sembrar la fe que los hombres quieren destruir. Cuando esa fe es viva, es firme y está enteramente arraigada en el alma es posible de allí sacar frutos incalculables.

    -M. Rosario. M.546. L.1 pp.145

     

    Confía en la Divina Infantita y Ella será tu escudo en todos tus peligros y fuerza para vencer a todos tus enemigos.

    -P. Federico L.O. pág 39, nº 124

    • Capacidad de cultivar la experiencia de la trascendencia religiosa individual y de la intimidad religiosa a través de la oración. Así como la vivencia del amor tierno y solícito de María, la Inmaculada Niña, que siempre nos conduce a su Hijo..
    • Desarrollo de una visión cristiana de la realidad del entorno que les permita leer e interpretar los datos de la ciencia y de la cultura desde claves evangélicas, haciendo síntesis entre fe-cultura, cultura—fe.
    • Desarrollo de la capacidad de compromiso cristiano con las realidades sociales, y de compartir la experiencia religiosa comunitaria a través de los sacramentos y de otras celebraciones litúrgicas. Desarrollo de la conciencia de pertenencia a la comunidad parroquial correspondiente.
  • NUESTROS VALORES FUNDAMENTALES SON:

     

    EL AMOR
    EL RESPETO
    LA RESPONSABILIDAD
    LA ALEGRÍA
    LA CONVIVENCIA
    LA SOLIDARIDAD
    LA JUSTICIA
    LA SENCILLEZ
    EL SERVICIO

  • Las Finalidades u Objetivos Generales expuestos anteriormente son para nosotros el referente de valoración de la realidad de nuestro centro y de su entorno. A la luz de tales objetivos leemos e interpretamos las circunstancias concretas del mismo que nos conduzcan a evaluar y a discernir cuáles son las áreas de atención preferente en la acción educativa. Con este criterio hemos llevado a cabo el estudio de situación de nuestro colegio a fin de detectar cuáles son aquellos ámbitos educativos que demandan una dedicación prioritaria en nuestra planificación. Del estudio realizado, deducimos las siguientes orientaciones:

    Entorno Urbano

    El entorno urbano de nuestro colegio es el correspondiente a un distrito de clase media-media y, en parte, media-alta. Detectamos, sin embargo, que la influencia en la educación de nuestros alumnos procede, no tanto del específico y estricto ámbito geográfico y socioeconómico en el que está situado el colegio, que no presenta un cuadro de problemas específicos o diferenciados de otros ambientes similares, cuanto del clima de valores, estilos de vida y vigencias sociales presentes en la sociedad urbana.

    Así pues, se constata que el sistema de valores desde el que pretende orientar su acción educativa el colegio, no solo no es coincidente con el sistema de valores promovidos por la sociedad en la que está inserto, sino que, en muchos casos, es claramente divergente.

    Por otra parte, a pesar de que nos esforzamos por comprometernos en proyectos, programas y actividades de mejora colectiva , así como participar en las ofertas culturales de las que goza el entorno del colegio, el clima cultural de mass media, de mayor incidencia que el institucional en la formación de nuestros educandos, se presenta con mucha frecuencia como un obstáculo para el aprendizaje que el centro pretende que lleven a cabo sus alumnos.

    Entorno Familiar

    En el marco del descrito entorno geográfico y socioeconómico, se sitúa el entorno familiar de nuestros educandos. Familias formadas por profesionales, empresarios y funcionarios de clase media, con buen nivel de formación académica y en las que progresivamente se va incorporando la mujer al mundo laboral exterior al hogar.

    Al confrontar la realidad familiar de nuestros alumnos con la posibilidad de alcanzar nuestras finalidades educativas, tanto los docentes como los padres coinciden en advertir que hay determinados déficit que condicionan la eficacia de la labor formativa escolar.

    Así, se constata que no suele haber comunicación y acuerdo entre ambos para planificar estrategias de mejora en la educación y el aprendizaje de sus hijos.

    Al mismo tiempo, es coincidente también la percepción de ambos de que el clima familiar de bajo nivel de exigencia y de esfuerzo limita notablemente la posibilidad de alcanzar mejores rendimientos en el aprendizaje. A ello contribuyen también actitudes excesivamente pragmáticas por las que se tiende a valorar más el éxito académico que el esfuerzo, las calificaciones más que el progreso en el aprendizaje.

    Por su parte, nuestra experiencia en la relación con los padres de nuestros alumnos pone de relieve tres carencias más que reconocen como dificultades determinantes para alcanzar los objetivos que se propone el colegio: la ausencia de un clima de diálogo y de comunicación entre padres e hijos, la creciente vulnerabilidad de las estructuras familiares formales que ponen en peligro el desarrollo del equilibrio emocional del educando, y en ocasiones, estilos de educación divergentes en el colegio y en el hogar debido a una baja identificación con los principios de nuestro P.E.

    Servicios Complemetarios

    Por lo que respecta a los Servicios Complementarios, y a pesar de que la comunidad educativa es consciente de las limitaciones que, en materia de locales y de instalaciones, tiene un centro con muchos años de antigüedad y con dificultades de actualización. No obstante, se tiene conciencia de rentabilizar al máximo las disponibilidades. Biblioteca, talleres, laboratorios,.. Y además se intenta compensar los posibles déficits de infraestructuras materiales compensándolos con recursos de orden pedagógico y didáctico.

    La labor de atención a los alumnos con necesidades especiales de aprendizaje y, en general, la atención a la diversidad, áreas a las que el colegio es especialmente sensible, se ven limitadas por la falta de los recursos humanos y materiales necesarios, de los que debe responder la Administración, por tratarse de un centro concertado.

    Educadores del Centro

    Los educadores del centro, con un buen nivel científico respecto a las materias o áreas que imparten y con una buena formación pedagógica, tratan de proporcionar una atención personalizada a sus alumnos –aspecto nuclear de nuestra pedagogía y de nuestro proyecto educativo–, tanto a través de sus correspondientes labores docentes ordinarias como a través de la acción específica de las tutorías y mediante la orientación a los padres para una mayor implicación en el proceso educativo de sus hijos.

    Entienden, no obstante, que en el hecho de la calidad educativa incide de forma especial y prioritaria el nivel de motivación que, como profesionales, puedan alcanzar en el ejercicio diario de su labor. Tal motivación debería alcanzar la máxima identificación de los docentes con la misión evangelizadora de nuestra escuela. Para ello, se advierte la necesidad de una formación sistemática y continua y de una mayor participación en la vida interna del centro.

    Por otra parte, manifiestan la necesidad de programar coordinadamente las enseñanzas y de incrementar el trabajo en equipo con el fin de alcanzar una mayor eficacia de la acción educativa del centro y dotarlo de un estilo propio.

    Función Directiva

    Por lo que respecta al ejercicio de la función directiva, se valoran como prioritarias aquellas acciones dirigidas a definir y a sostener de forma clara los objetivos del centro a corto, medio y largo plazo; a dinamizar el equipo para el logro de dichas metas, y a cohesionarlo para configurar una verdadera comunidad educativa mediante una comunicación fluida y franca.

    Asimismo, entienden que facilitar la participación de los miembros de dicha comunidad educativa en las tomas de decisiones que les afectan, garantizando los objetivos de calidad del Proyecto Educativo, y, según los ámbitos que a cada grupo le corresponde, ha de ser el medio para la creación y articulación de dicha comunidad educativa.
    Por último, estiman que una misión prioritaria de la función directiva ha de ser la de administrar los recursos materiales y humanos con criterios de eficacia educativa.

    Nuestros alumnos

    Todos los ámbitos citados confluyen de forma activa en los perfiles de la formación que nuestros alumnos adquieren en el centro. Detectamos que, a la luz de nuestras finalidades, son satisfactorios los niveles de desarrollo cognitivo relacionados con los conocimientos, las destrezas intelectuales y la capacidad de expresión que adquieren nuestros alumnos, lo cual les facilita una buena integración social. Quizás estos logros, junto con la atención personalizada que los educadores les prestan, expliquen la alta demanda de puestos escolares que mantiene el centro.

    No obstante, y siempre tomando como referente nuestras más específicas finalidades, estimamos que se ha de prestar una atención especial a aquellos otros objetivos que se manifiestan más deficitarios en el análisis de la situación, tanto en el campo de los valores cívicos, humanos y evangélicos como en el del desarrollo de la mentalidad crítica y en el de la autoafirmación progresiva de su yo.

    Prioridades y propósitos

    Por lo tanto, el colegio prestará una atención especial, y durante el tiempo que sucesivas evaluaciones lo aconsejen, a la consecución de los siguientes objetivos de formación de sus educandos:

    1. Que los alumnos interioricen progresivamente los valores de la sociabilidad y cultiven las correspondientes actitudes de respeto, tolerancia y solidaridad comprometida.

    2. Que los alumnos desarrollen progresivamente una mentalidad crítica y participativa ante propuestas de aprendizaje, medios de comunicación y acontecimientos de su entorno.

    3. Que los alumnos desarrollen una religiosidad reflexiva y comprometida.

    4. Que los alumnos vayan adquiriendo progresivamente un alto nivel de autoestima, de autonomía personal y de equilibrio emocional.

     

    Para la consecución de dichos objetivos, además de las correspondientes actividades de aprendizaje estratégicas que los docentes programarán de acuerdo con criterios profesionales y de forma coordinada, el centro dará prioridad a los siguientes propósitos :

    1. La creación de espacios de encuentro y de colaboración entre padres y educadores para armonizar las acciones educativas. Se incorporarán programas de actuación que hagan posible que, en cada aula, se configuren comunidades educativas de padres y de profesores para establecer objetivos comunes de educación, estrategias mancomunadas de actuación y procedimientos de evaluación del logro conseguido en torno a dichos objetivos.

    2. La incorporación crítica a las programaciones curriculares de las actuales vigencias culturales y sociales presentes en la vida diaria de nuestros alumnos, con el fin de ponerlos en disposición de hacer juicios de valor sobre los mismos y adoptar conductas coherentes con los valores que preconiza el centro.

    3. Incrementar el espíritu y la práctica de trabajo en equipo de los docentes, de manera que se lleve a cabo una programación, una ejecución y una evaluación coordinada y permanente de las labores educativas.

    4. La apertura de espacios en los cuales los educadores puedan tomar parte con espíritu creativo en decisiones que les afectan para el mejor logro de los objetivos fundamentales del centro.

    5. La creación de climas con suficiente capacidad de motivación en los que los educadores encuentren alicientes para mejorar su acción educativa.

    6. La programación de planes sistemáticos de formación, de actualización y de profundización del profesorado en las áreas prioritarias, según las finalidades del centro y las necesidades de mejora de este.

    En esta línea de intenciones prioritarias, el centro organizará sus planes de actuación estratégica, estableciendo metas progresivas, señalando los procesos y utilizando los instrumentos permanentes de evaluación que le permitan evaluar la adecuación entre fines y medios e introducir las mejoras pertinentes.

  • Los fines que persigue el colegio Inmaculada Niña y el modelo educativo que oferta a la sociedad exigen, ineludiblemente, que los distintos miembros y grupos se configuren como una comunidad educativa cristiana que aborde su quehacer educativo en profunda comunión de creencias, convicciones e ideales (C.P.II.4) . Por ello, además de asumir como propias las pautas y las estructuras organizativas prescritas por la Administración, adopta aquellas que considera más pertinentes en orden a conformar dicha comunidad.

    Entidad Titular

    La Congregación Esclavas de la Inmaculada Niña es la entidad titular del colegio. Asume, como tal, la responsabilidad de la creación del centro y del mantenimiento de los fines últimos de éste, enunciados en el presente Proyecto Educativo. En consecuencia, asume la última responsabilidad ante la Iglesia, ante los poderes públicos, ante la sociedad y ante todos los miembros de la Comunidad Educativa.

    La Entidad Titular entiende y asume los derechos y deberes propios de las relaciones laborales no como simples relaciones contractuales, sino como medios necesarios para facilitar a las personas contratadas el más pleno cumplimiento de su vocación original. La representación ordinaria de la Entidad Titular estará conferida al Director/a Titular del Centro.

    Los Profesores

    Los profesores-educadores son el núcleo de la comunidad educativa de nuestro centro. Si esta, además, ha de ser cristiana, se supone que es legítimo que el colegio demande de ellos una identificación básica con los valores germinales de su Proyecto Educativo Cristiano. A este respecto, el colegio hace suyo el reconocimiento del derecho a la libertad de cátedra del profesor (Constitución Española, Art. 5.3), pero teniendo siempre en cuenta el derecho de los padres a elegir el modelo educativo y el de los titulares a dirigir un proyecto fundamentado en unos determinados valores. El profesor contará con la autonomía suficiente para el ejercicio de su libertad profesional, garantizando la coordinación curricular y la eficacia académica y educativa. La Entidad Titular, la Dirección y el conjunto del Equipo Docente velarán para evitar cualquier tipo de intromisión de cualquier otro agente externo en dicho espacio de autonomía.

    En su condición de miembro de una comunidad, el profesor, bien directamente, bien a través de los distintos grupos de participación, ha de tomar parte en las decisiones que le afectan y en las que afectan a la colectividad. Participará, pues, en la determinación de los objetivos instrumentales para alcanzar los fines del Proyecto Educativo, en la toma de decisiones acerca de las estrategias más adecuadas para alcanzar aquellos, y en la evaluación de los logros conseguidos.

    La opción de vida por la secularidad de los profesores laicos no constituye limitación ninguna para acceder a funciones de dirección y de administración del centro, de coordinación de actividades diversas de pastoral o a cualquier otra labor propia de la vida del colegio.

    Dentro del espíritu comunitario, la Entidad Titular tomará en cuenta las consideraciones y propuestas del Equipo Docente y del P.A.S ante los cambios de estatus o cambios estructurales que deba acometer el centro, teniendo en cuenta siempre el bien común, dentro de las finalidades últimas de la institución y del colegio.

    Constituyen tareas típicas del profesor en nuestro centro, además de las propias de la dirección del progreso de aprendizaje del alumno, tal como ha quedado definido en el presente Proyecto Educativo, la labor de orientación del alumno, independientemente de que se ejerza o no responsabilidad tutorial, la labor de integración de los padres de los alumnos en los procesos educativos, de acuerdo con las fórmulas que el centro articule a tal efecto y la de colaborar en mantener el orden y la disciplina. Asimismo, debe entenderse que, asumida la delegación de la Iglesia y de la institución ante sus alumnos, el profesor incorpora al conjunto de las tareas propias, el desarrollo de aquellas actividades curriculares o extraescolares que el colegio organice dentro de su misión evangelizadora.

    El profesor dispondrá de medios para su formación permanente, tanto en el ámbito profesional como en el ámbito referido a las finalidades últimas del centro, de acuerdo con las necesidades detectadas en el colegio y con sus posibilidades reales.

    Los profesores de nueva incorporación al centro se comprometen a participar en las actividades formativas que el colegio establezca para la mejor integración en la totalidad de su Proyecto Educativo.

    Los Alumnos

    La persona del alumno, artífice y protagonista en su proceso de formación integral, es el centro de toda la actividad educativa de nuestro colegio.

    Además de los derechos y deberes que se les reconocen a todos en la legislación vigente, nuestro colegio asigna derechos preferentes a los alumnos con necesidades especiales. A este respecto, y dentro de las posibilidades del centro, cobrarán especial importancia todas aquellas actividades regladas y no regladas destinadas a la compensación de déficits de diverso origen.

    El centro reconoce y respeta la libertad de conciencia de sus alumnos, sus convicciones religiosas y morales. Desde ese respeto, sin embargo, el centro, definido desde su Carácter Propio, proporciona una educación fundamentada en el mensaje evangélico y los valores humanos que de él se derivan. Articula sus enseñanzas y organiza sus actividades en torno a dicho mensaje y valores, y, en consecuencia, el alumno tiene el deber de respetarlos.

    El colegio, además de garantizar un clima general de presencia de los valores anteriormente señalados, oferta a los alumnos que así lo deseen unos espacios de profundización y de compromiso cristiano más específicos.

    Con el fin de integrar a los alumnos en la vida de la comunidad educativa y en función de su edad, el centro organiza grupos al objeto de promover actividades, canalizar sus opiniones, proponer soluciones a los distintos problemas que surjan en la vida colectiva y posibilitar la iniciativa y la creatividad.

    Los horarios de actividades académicas y complementarias se establecerán siempre teniendo en cuenta el bien mayor de los alumnos. Cualquier otro interés de Padres, Profesores o Entidad Titular se subordinará a aquel.

    Los Padres de los alumnos

    Los Padres son los agentes primeros de la educación de sus hijos y al escoger este Centro se comprometen a respetar el Proyecto Educativo y Carácter Propio del Centro. Su participación en los procesos educativos de sus hijos no puede limitarse al momento de elección de centro. La normativa vigente establece vías de participación a través de representantes en el Consejo Escolar, de la Asociación de Padres y de las relaciones personales con los tutores y profesores de sus hijos.

    Sin embargo, y con el fin de establecer cauces de participación operante en los procesos educativos escolares de sus hijos, el centro articulará la acción tutorial para que puedan: recibir información, ser atendidos por los profesores en horario establecido, asistir a reuniones y entrevistas, e informar de aspectos relevantes para la formación e integración de sus hijos en el entorno escolar.

    Tanto los representantes de los padres como el resto de la comunidad escolar tendrán presente que, a la hora de abordar los distintos problemas que puedan surgir en el centro, se han de guiar por el principio de respeto a la labor profesional de los educadores de sus hijos; por el principio de subsidiaridad, de tal manera que los problemas individuales no se deben convertir en problemas colectivos; por el principio de jerarquía, que conduce a abordar los problemas siguiendo vías ordenadas, y por el principio de cooperación, que da prioridad al diálogo sobre el conflicto.

    Los padres, a través de su Asociación, disponen de un espacio de autonomía para planificar y llevar a cabo actividades propias de los fines de aquella en el marco de los objetivos del presente Proyecto Educativo. El centro contribuirá con los medios de que disponga en cada momento a facilitar la realización de dichos fines.

    El personal de Administración y Servicios

    Contribuye a la formación integral de los alumnos/as con la realización de los servicios que le son propios y son un importante vínculo de unión entre la familia y el colegio.

    El Equipo Directivo-Director

    El Equipo Directivo, presidido por el Director Titular, es el órgano ordinario de gestión del Centro y tiene como misión específica corresponsabilizarse del funcionamiento ordinario e impulsar la acción educativa global del Centro. El director/a representa oficialmente al colegio, es el responsable del cumplimiento de la normativa vigente y orienta y coordina toda la actividad del centro en orden al logro de los objetivos del presente Proyecto Educativo, en nombre de la Entidad Titular y sin perjuicio de las funciones del Consejo Escolar.

    El Director Académico será nombrado y destituido por la Entidad Titular según la legislación vigente.

    La función directiva podrá ser ejercida por cualquier docente miembro de la comunidad educativa (religioso o laico) que reúna las condiciones legales y las de idoneidad para el cargo estimadas por la Entidad Titular.

    El director/a, así como el resto de los cargos directivos, dispone del espacio de autonomía propio del ejercicio de las funciones que se les señalan en el Reglamento de Régimen Interior, tanto en relación con la entidad titular como en relación con los demás órganos colegiados del centro.

    El Consejo Escolar

    Independientemente de la composición y de las atribuciones de control y gestión que la normativa vigente establece para el Consejo Escolar, el colegio desea poner en el primer plano las funciones de participación, con el fin de que se visualice en él el espíritu de comunidad, eje central de nuestra organización.

    Para ello, es necesario que la Titularidad y la Dirección del centro, como miembros de dicho Consejo, mantengan claros en él, de forma permanente, los objetivos y finalidades del centro; que los miembros de cada sector ejerzan una representación real y operante, y que estén claramente definidos cuáles son los temas de los que los distintos representantes deben ser informados, cuáles son aquellos sobre los que han de ser consultados, y cuáles los que van a ser decididos por el conjunto de los miembros del Consejo.